20/12/08

La danza oriental.






La danza árabe es un baile muy sensual cuyos movimientos me están costando demasiado aprender,coordinar todo tu cuerpo aunque parezca fácil no lo es y se necesita mucho tiempo para hacerlo correctamente, pero como me gusta, poco a poco seguro que lo conseguiré.

La Danza Oriental es una de las danzas más antiguas del mundo, que combina elementos de diferentes países del Medio Oriente y Norte de África, aunque sus orígenes precisos son inciertos.
En los países árabes esta danza se conoce como Raks Sharki que significa literalmente Danza Oriental. El nombre Danza del vientre se empieza a utilizar en el siglo XIX por los europeos que viajaron a los países exóticos en busca de nuevas culturas, costumbres y paisajes. Estos viajeros le dieron este termino sorprendidos por los movimientos de vientre y cadera que no existían en las danzas europeas.
Tenemos que distinguir entre el Raks Sharki (Danza Oriental) y el Raks Baladi (Danza del Pueblo). El raks báladi es una danza más elemental, prácticamente sin desplazamientos y con movimientos de cadera predominantes. El raks sharki es más refinado y rico. Incluye movimientos del folklore egipcio, la danza clásica y la danza contemporánea, con grandes desplazamientos, vueltas y movimientos para todas las partes del cuerpo, aunque los de cadera son también los más importantes.
Prácticamente todas las mujeres árabes bailan raks báladi, aprenden desde niñas en las fiestas y reuniones familiares, pero son pocas las que se animan a ser profesionales, porque ser bailarina no está bien visto en una sociedad tradicional musulmana.
La danza del vientre puede colaborar en la búsqueda del equilibrio perdido, y que contribuye ampliamente a la conscientización de los mecanismos corporales fundamentales, en especial los del centro de gravedad y de fuerza vital del organismo,que es lo que más se trabaja en la danza del vientre tradicional;proceso fundamental para lograr el autoconocimiento que necesitamos para desenvolvernos en la sociedad.
La práctica de la danza del vientre nos da bases para afirmar que, al comenzar a tener consciencia de nuestro cuerpo, de sus posibilidades de acción, de su “estar en el espacio”, todos, absolutamente todos los valores aprendidos de manera meramente intelectual, se resignifican y toman otra dimensión, porque se los comienza a conocer desde uno mismo, con filtros propios, pero desde un “ser mismo” completo, íntegro, consolidado. El objetivo de este baile es hallar la armonía entre el cuerpo y el espíritu.



Carmen Paris- El Caramelo.